Desde San Judas hasta la China
Distracción y tecnología al servicio del cliente
Empleo casi no hay, pero
trabajo hay en p...
Arnulfo Urrutia (El Nuevo Diario)
 | | Nelson Pérez, y Marisol recibe a un cliente con su característica sonrisa. |
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Nelson y Marisol son dueños de “Súper Videoclub”, un centro de alquiler de vídeos ubicado en el barrio San Judas, viniendo sobre la pista suburbana de carretera sur hacia la ciudad. El pequeño y sencillo establecimiento todavía pasa inadvertido para muchas de las personas que transitan esa arteria vial de Managua. Yo mismo me percaté hace poco de su existencia, y para ser franco no vi nada especial como para detener mi atención en ese local. Sin embargo, todo cambió cuando Adfell Vega, un colega y persona muy exigente en esto del servicio al cliente, me comentó sobre el excelente servicio que brindaba dicho centro de vídeos.
En los círculos expertos de la mercadotecnia se dice que la publicidad boca a boca es una de las más efectivas. Por ejemplo, si una persona conocida o un familiar nos habla positivamente de cierta empresa, producto o servicio, tal referencia tiene mucho más valor para nosotros que una serie de mensajes publicitarios. Por eso, el testimonio personal es una herramienta de gran valor en el mundo de la comercialización. ¡Pero cuidado! El testimonio o referencia es un arma de doble filo: las buenas experiencias se comentan a cinco o seis personas, y las malas, al doble de la cifra anterior. Como siempre, pesan más los errores que los aciertos.
Hoy, gracias a la colaboración de Adfell, vamos a romper la regla de las cinco o seis personas, permitiendo que la excelente atención que brinda este centro de vídeos sea conocida por los miles de lectores de la página Emprendedores. Pero, antes de entrar en los detalles, conozcamos sobre los orígenes de la experiencia emprendedora de Nelson y Marisol
La oportunidad de una crisis
Nelson es Ingeniero en Computación. Recién cumplió los 28 años de edad, pero “desde siempre” ha sido muy aficionado a las películas, basta decir que cuando una de ellas le llama la atención, es capaz de verla hasta seis veces para disfrutar cada detalle de la misma. Su afición lo llevó a tener una colección de 270 películas, las cuales conocía al dedillo y a menudo eran tema de conversación con su esposa.
Como suele suceder, en cierta ocasión quedó desempleado y en esta situación cayó a la cuenta de que su inventario de películas podía ser el inicio de un pequeño negocio de alquiler de vídeos. Estaba consciente que había centros de alquiler por todas partes, pero no tenía mayores opciones. Fue así que 270 películas, un pequeño local alquilado, un préstamo de 600 dólares a unos amigos y toda su disposición, más la de su esposa, fueron los ingredientes básicos para iniciar el negocio
Eso fue hace casi dos años.
En la actualidad Nelson trabaja durante el día en un organismo no gubernamental y Marisol, que es graduada en Administración de Empresas, dirige el negocio. Claro, después del trabajo, Nelson llega a colaborar con su esposa. Juntos han logrado reunir 1,500 vídeos, además de mejorar el mobiliario, nuevos equipos y sobre todo, construir una sólida clientela, cautivada mediante un servicio de gran calidad.
Marisol, ¿recuerda cuáles fueron los ingresos de su primer día como empresarios?
Cuando abrimos estábamos con el corazón en un hilo. ¡Da la casualidad que la primera película que nos alquilaron fue la Pasión de Cristo; fue la única que alquilamos ese día! Fueron veinte córdobas. ¡Ahora todo es tan diferente!
Servicio al cliente, la clave de su éxito
Nelson nos cuenta que existen muchos centros de alquiler, algunos con grandes recursos financieros, pero que brindan una atención robotizada. “Actúan mecánicamente y hasta brindan información tergiversada a los clientes cuando éstos piden asesoría para alquilar sus películas”.
Interesados por mantener a sus clientes al tanto de los nuevos estrenos y adquisiciones, les enviaban correos electrónicos y distribuían volantes a los más cercanos.
“La demanda fue creciendo hasta que nos decidimos a diseñar un sitio web para atender a nuestros clientes las 24 horas del día. Al inicio tuvimos dudas sobre la efectividad de la página, la cual inauguramos el 26 de febrero pasado, pero los resultados han sido sorprendentes. A la fecha llevamos más de mil visitas, entre las cuales además de 900 visitantes nicas hemos recibido visitas de 33 países diferentes. Hasta de China hemos recibido. Creo que si tuviésemos una cadena internacional de vídeos, nos iría muy bien”.
Nelson, ¿cuál es el principal atractivo de tu sitio web?
Nuestro sitio web ha evolucionado, pasando de ser algo muy sencillo a un sitio bastante completo. Ahora quienes visitan la página pueden hasta ver fragmentos de los próximos estrenos; encuentran una ficha técnica de las películas y una clasificación de las mismas, para que la clientela pueda seleccionarlas y reservarlas de la forma más sencilla posible.
Marisol, como administradora de empresa que eres, ¿has elaborado algún plan de negocios?
No, pero los sueños y los planes siempre están en la mente. Nosotros ya estamos pensando en el momento en que tengamos otro puesto de alquiler de vídeo, tal vez no fuera de Nicaragua, pero de que lo vamos a tener, lo vamos a tener.
¿Qué les impediría montarlo fuera de Nicaragua?
El dinero nada más (risas)
Una amplia oferta de servicios y productos
Tal como es conocido por todos, la proliferación de las copias de vídeos originales ha llegado a extremos en que es más barato comprar una copia que alquilar una original. Incluso, Nelson y Marisol comenzaron alquilando copias, pero los clientes y amigos les fueron exigiendo más calidad. Ahora ellos importan sus películas originales y promueven en sus nuevos clientes la experiencia de disfrutar un vídeo con calidad original.
Nelson, ¿qué le ofrecen ustedes a sus clientes?
Les ofrecemos calidad, actualidad, precios más accesibles, promociones, y muy pronto brindaremos entrega a domicilio a nuestros clientes…
Pero veo anuncio de otros servicios
Sí, vendemos tarjetas para llamadas internacionales, estamos comenzando a vender libros, artículos de librerías, pensamos vender vídeos sobre Nicaragua. No descartamos la posibilidad de vender iPod o reproductores de mp3
Queremos ofertar tecnología.
Marisol, ¿alguna anécdota que recuerdes?
Cuando estábamos iniciando en el primer local, no tenía para dar a hacer un rótulo, entonces busqué a una persona que me calara unas letras en cartulina y con un chupón con tinta negra me dispuse a fabricar mi propio rótulo. El pobrecito quedó todo chorreado, pero funcionó. No sé si llamaba la atención por feo o por lo que decía, pero cada vez que alguien venía me preguntaba ‘¿adónde diste a hacer el rótulo?, (risas). Yo me reía, pero como sudada… con pena.
REPORTAJE DE EL NUEVO DIARIO DEL CIA 29 DE ABRILhttp://www.elnuevodiario.com.ni/2007/04/29/emprendedores/47446